
Lluvia de luces del Cielo a la tierra. Las estrellas caían deteriorando su belleza, perdiéndose en el tiempo y alejándose de casa. Yo las observaba melancólico; extrañarían su hogar, así como yo extrañaba el mío.
Mis ojos soltaron una lágrima, y, caminando un poco, di luego la bienvenida a las estrellas caídas.